jueves, 7 de marzo de 2013

¿Cómo vas a Ayudar a Cumplir la Gran Comisión?
por Rick Warren
“Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo." (Mateo 28:19-20 NVI)
Tú tienes una misión, todos la tenemos. Cuando comenzamos a ser parte de la familia de Dios, nuestra misión nos ha sido dada por Dios mismo: ayudar a otros a pertenecer a la familia de Dios también. Puesto que Dios nos ama a todos, no hay nadie que no quiera estar en su familia.
Jesús dijo: "Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo." (Mateo 28:19-20 NVI).
Cuando Jesús le dice a la Iglesia que vaya a "todas las naciones", no está hablando de países, está hablando de grupos de personas. Él nos dice que debemos ir a cada grupo de personas y hacer discípulos.
En la actualidad, hay 13.000 grupos de personas en el mundo, 6.350 de esos grupos de personas tienen iglesias entre ellos, pero menos del 2 por ciento de la población es cristiana. El cristianismo se ha extendido a todos los grupos de principales idiomas del mundo.
Sin embargo, hay 3.800 grupos de personas, que 2.000 años después de la muerte de Jesús en la cruz, todavía no tienen una iglesia en su idioma. ¿Por qué? Simplemente porque no nos importan lo suficiente. Estamos demasiado ocupados con nuestras propias vidas, y no nos preocupan las personas que están muriendo espiritualmente. En lugar de decirle a los 3.800 grupos de personas sobre el amor de Jesús, les estamos diciendo: “váyanse al infierno".
Ciertamente, es una tarea enorme. La misión de Dios es global. Pero no es una misión imposible, no podemos evitar cumplir esta misión. La Gran Comisión se cumplirá. Es una certeza. De hecho, la Biblia nos da una idea de su cumplimiento en Apocalipsis 7:9, "Después de esto miré, y apareció una multitud tomada de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas; era tan grande que nadie podía contarla. Estaban de pie delante del trono y del Cordero, vestidos de túnicas blancas y con ramas de palma en la mano."
Un día habrá personas de todos los grupos de idiomas en el mundo de pie delante del trono de Jesús. La única pregunta para nosotros es: ¿Nuestra generación lo está haciendo? ¿O vamos a renunciar a nuestra responsabilidad y dársela a alguien más? ¿Será otra generación la que reciba el privilegio de cumplir la gran misión de Dios?
Reflexiona Sobre Esto
¿Qué podría impedirte realizar tu misión?

¿Qué te está pidiendo Dios que hagas con tu vida hoy, para ayudar a cumplir la Gran Comisión?
NUESTRO PAN DIARIO
07/03/2013
En el límite
Lectura: Filipenses 4:10-20
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. —Filipenses 4:19
En los jardines Frederik Meijer, en Grand Rapids, Michigan, las mariposas se desarrollan en un paraíso tropical cubierto y perfectamente equipado para suministrarles todo lo que necesitan. La temperatura y la humedad son perfectas, y la comida contiene un equilibrio preciso de calorías y nutrientes para conservarlas saludables. No necesitan salir de allí. Sin embargo, algunas ven el cielo azul y resplandeciente fuera del jardín de invierno y pasan todo el día revoloteando cerca del techo de vidrio, lejos de la abundante provisión de alimentos.
Me gustaría decirles a esas mariposas: «¿No saben que todo lo que necesitan está allí dentro? Afuera hace frío, es peligroso y podrían morir a los pocos minutos si consiguen lo que anhelan».
Me pregunto si Dios tiene un mensaje similar para mí. Entonces, pienso: ¿Acaso miro con ansias lo que me perjudicaría? ¿Uso mi energía para conseguir lo que no necesito ni debo tener? ¿Ignoro la provisión abundante de Dios porque supongo que algo fuera de mi alcance es mejor? ¿Paso el tiempo en el límite de la fe?
De sus riquezas, Dios suple para todas nuestras necesidades (Filipenses 4:19). Así que, en vez de luchar para conseguir lo que no tenemos, abramos nuestro corazón para recibir con gratitud todo lo que Él ya nos ha dado.
—JAL
Nuestras necesidades nunca agotarán la provisión divina.

El Poder de Lo Pequeño

El poder de lo pequeño
Generalmente, me levanto de la cama antes que las aves y observo la luz del sol inundar mi oficina cada mañana.
Verán, ¡amo esta hora del día! Pero lo que no amo es ser despertado bruscamente de un sueño profundo antes de mi tiempo normal de levantarme y brillar, y todos los días por los últimos meses lo he sido.
Duermo con las ventanas abiertas y alrededor de las 4:00 cada mañana, llueve o solee, he tenido a este pájaro maluco "en algún lugar" cercano, ¡emitiendo su canto de apareamiento en lo que parecieran 130 decibeles! Muchas veces he buscado con insistencia de primera mano qué sonaba como una criatura del tamaño de un pterodáctilo consumiendo
algún tipo de esteroides.
¡Pero esta astuta criaturita nunca se dejó ver! Aprecio la naturaleza tanto como cualquiera, ¡pero este gran ruido a estas horas de la mañana no es música a mis oídos! En un momento de agitación en que mi emplumado adversario me colocó, pensé
en ubicar a un "deportista" en el vecindario que se encargase de él, pero aquello fue tan sólo un anhelo fantasioso.
Además, no creo en el "deporte de la cacería".
Para este tiempo, sin embargo, me he acostumbrado bastante a mi alarma residente en árbol y al mirar el lado positivo de esta situación, hasta podría agradecerle por la hora adicional de trabajo que he podido invertir cada día.
Un día de la semana pasada, mientras tecleaba sobre mi computadora portátil en el columpio del cobertizo del frente, se hizo presente nuevamente ¡ese penetrante sonido! ¡Y estaba cerca! Imaginen mi sorpresa cuando, tras asomarme por debajo del cobertizo, acomodado sobre la línea telefónica arriba estaba esta insignificante criatura alada, más pequeña que mi canario, proyectando lo que era realmente un hermoso himno, al menos oída en esta hora normal del día.
¡Oh, el poder de lo pequeño!
Ahora, pudiera preguntar: ¿Cuántas veces en nuestra vida hemos pensado que éramos "demasiado pequeños" para hacer la diferencia? ¿Cuántas veces este pensamiento nos ha detenido de hacer algo que, en nuestro corazón, sabíamos que era valioso? Tal vez algo como el cambio de carreras, el inicio de un nuevo negocio, la creación de nuestro
propio producto o aún la compra de la vivienda soñada.
Como yo, estoy seguro, ¡muchas veces!
De vuelta a mi minúsculo alado amigo. A tiempo y todavía antes del amanecer, me levanta de mi sueño apacible. No sabe hacer otra cosa. No hay otro camino. Simplemente canta a su máximo volumen en respuesta al llamado de la naturaleza, sin darse cuenta del hecho de que está impactando a gran escala al hacer la única cosa que fue diseñado para hacer.
Como todos nosotros debiéramos, ¿estamos de acuerdo? ¡El poder de lo pequeño!
Rick Beneteau, escritor y empresario de Internet
Fuente: AsAManThinketh.net
Salmo 84:3 Aunque seas pequeño como esta pajarillo podrías hacer la diferencia a tu alrededor.
Aun el ave ha hallado casa,y la golondrina nido para sí donde poner sus polluelos:¡tus altares, oh SEÑOR de los ejércitos,Rey mío y Dios mío!
Mateo 6:25-27Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?

miércoles, 6 de marzo de 2013

El Diario

Un buen Hombre fue asaltado por unos ladrones que le robaron su cartera.
Entonces él escribió lo siguente en su diario:
“Señor, ayúdame a estar agradecido; primero, porque nunca antes he sido robado;
segundo, porque aunque se llevaron la cartera, no me quitaron la vida;
tercero, porque aunque se llevaron todo lo que tenía yo, no era mucho;
y cuarto, por que fui yo quien fue robado y no quien robó.”
1 Tesalonicenses 5:18
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
1 Corintios 15:57
Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Romanos 5:3
Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia.
Habacuc 3:18
con todo yo me alegraré en el SEÑOR, me regocijaré en el Dios de mi salvación.
Mateo 5:12
Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.
Lucas 21:19
Con vuestra perseverancia ganaréis vuestras almas.
Romanos 5:11
Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación.
Romanos 8:23
Y no sólo ella , sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, aun nosotros mismos gemimos en nuestro interior, aguardando ansiosamente la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo.
Una Maestra Marco la Diferencia.

Hace años un profesor de la Universidad John Hopkin asignó a un grupo de estudiantes graduandos la siguiente tarea: vayan a los tugurios. Tomen a 200 muchachos entre las edades de 12 y 16 e investiguen su trasfondo y ambiente. Luego predigan sus oportunidades para el futuro.

Los estudiantes, tras consultar las estadísticas sociales, hablar con los muchachos y copilar mucha data, concluyeron que el 90 % de ellos pasarían algún tiempo en prisión.
Veinticinco años después a otro grupo de estudiantes graduandos se le asignó la tarea de probar la predicción. Volvieron a la misma área. Algunos de los muchachos –para entonces hombres– todavía estaban allí, unos pocos habían muerto, algunos se habían mudado, pero se pusieron en contacto con 180 del grupo original de 200. Descubrieron que solo cuatro del grupo habían sido enviados a la cárcel.

¿Por qué fue que estos hombres, que habían vivido en un criadero del crimen, habían tenido tan sorpresivamente buen comportamiento? A los investigadores se les dijo una y otra vez: “Bueno, había una maestra…”

Ellos insistieron y descubrieron que en el 75 % de los casos se trataba de la misma mujer. Los investigadores visitaron a esta maestra que ahora residía en un hogar para maestros jubilados. ¿Cómo había logrado ejercer tan sorprendente influencia sobre ese grupo de muchachos? ¿Podría ella darles alguna razón por la que estos muchachos todavía la recordasen?
“No”, dijo ella, “realmente no podría” Y entonces, meditando sobre todos esos años, dijo graciosamente, más para sí misma que para sus interrogadores: “Amé a esos muchachos…”

Un gesto, una palabra, un toque, un abrazo o simplemente mirar a los ojos alguien mientras habla, puede marcar la diferencia. Tú has sido puesto en este mundo para hacer la diferencia.

El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas. Proverbios 10:12.

Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado donde hay odio. Proverbios 15:17.

Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían. Cantares 8:7
 
Tu Misión Viene de Dios
por Rick Warren
“Así como tú me enviaste al mundo, yo los envío al mundo.” (Juan 17:18 NTV)
Eres un seguidor de Jesucristo, al que Dios le ha dado una misión en este mundo. No estás aquí solo para ocupar un espacio, no estás aquí sólo para cumplir tus propias metas.
Tienes una misión de Dios. Una vez que estés en Su familia, tu vida cambia. Tienes una nueva razón para vivir. Tu vida no es acerca de ti nunca más, se trata de la misión de Dios.
Y tu misión encaja en la misión de Dios para toda la historia. Dios creó todas las cosas en el universo, porque quería una familia. No necesitaba la Tierra. No necesitaba los otros planetas. No necesitaba las estrellas. Él creó todo eso porque sabía que algunos de nosotros estaríamos dispuestos a optar por ser parte de Su familia.
La misión que Dios le dio a Jesús se la da ahora al Cuerpo de Cristo - la Iglesia. Él quiere que nosotros ayudemos a otras personas en Su familia. Jesús lo dijo de esta manera: "Como tú me enviaste al mundo, yo los envío también al mundo." (Juan 17:18 NVI)
¡Una vez que conocemos a Jesús, tenemos que ir! Tenemos que hablar a nuestros amigos y familiares acerca de Él. Pero no podemos detenernos ahí. Dios nunca ha hecho a alguien a quien él no quiera salvar. Él ama a todos - a través de todo el mundo.
Dios quiere que llevemos a cabo Su misión en todas partes: en nuestras familias, nuestras comunidades y nuestro mundo. La misión de tu vida es a la vez global y local. La Biblia dice: “No es gran cosa que seas mi siervo, ni que restaures a las tribus de Jacob, ni que hagas volver a los de Israel, a quienes he preservado. Yo te pongo ahora como luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra.»." (Isaías 49:6 NVI)
Ese es el plan de Dios para el mundo. Esa es la misión para ti. Él quiere que todos en la Tierra puedan conocerlo. Y quiere recurrir a ti para ver que eso suceda. Dios no se limitó que lo hicieran los misioneros o pastores. ¡Si tú estás en Su familia, esta misión es para ti!
Reflexiona Sobre Esto
¿Es posible que tengas que cambiar tu forma de vida con el fin de seguir el plan de Dios? Si es así, ¿cuál sería ese aspecto en tu vida?

¿Cómo vas a estar en misión con Dios en este mes?
NUESTRO PAN DIARIO
06/03/2013
Autitos chocadores
Lectura: Mateo 18:23-35
… Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? —Mateo 18:21
La vida se parece a los «autitos chocadores» en un parque de diversiones. Te subes a tu carro, sabiendo que van a chocarte… pero no con cuánta intensidad. Cuando te chocan, aprietas el acelerador, persigues al que te chocó y esperas golpearlo con más violencia de la que recibiste.
Quizá sea una estrategia divertida para los autitos chocadores, pero es terrible para la vida. Cuando te golpean, la venganza solo empeora las cosas y, al final, todos salen perjudicados.
Jesús tenía una estrategia mejor: perdonar a quienes nos «chocan». Como Pedro, tal vez nos preguntemos cuántas veces tenemos que hacerlo. Al consultar «¿hasta siete?», el Señor le respondió: «hasta setenta veces siete» (Mateo 18:21-22). En otras palabras, la gracia no tiene límite. Siempre debemos aplicar un espíritu perdonador. ¿Por qué? En el relato del amo que perdonó, Jesús explicó que no perdonamos porque nuestros ofensores lo merezcan, sino porque nosotros mismos hemos sido perdonados: «… toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? (vv. 32-33).
Como se nos ha perdonado mucho, no sigamos perjudicando a los demás y hablémosles de esa bendición.
—JMS
El perdón es la gracia de Dios que actúa a través de nosotros.