miércoles, 10 de abril de 2013

Mirate en el espejo

Mírate en un Espejo.

Cuando obtienes lo que deseas en tu lucha por ser alguien, y el mundo te convierte en Rey por un día, solo acércate a un espejo a mirarte, y fíjate en lo que esa imagen te dice.

Porque no es el juicio que de ti hagan tu padre, tu madre o tu esposa lo que debe resaltar.

Lo que más importa en la vida es el veredicto del que está al otro lado del espejo.
Algunos pueden pensar que eres un compadre en quien se puede confiar, y llegar a decirte que eres maravilloso, pero el que está en el espejo dirá que solo eres un fanfarrón si no puedes mirarlo directamente a los ojos.

A DIOS y a él es a quien debes agradar, y dar cuenta, no tengas en cuenta al resto, porque él es claro contigo hasta el final; y habrás aprobado tu evaluación más difícil y peligrosa si el que está en el espejo es tu amigo.

Podrás engañar durante años a todo el mundo en tu paso por la vida, y obtener palmadas en la espalda en señal de aprobación, más la recompensa final será angustia del alma y lágrimas si has engañado a quien miras al espejo. Anónimo.

El que domina a otros es fuerte, el que se domina a sí mismo es poderoso.

Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte, el que domina su espíritu que el conquistador de una ciudad. Proverbios 16:32
 

martes, 9 de abril de 2013

La Reflexión de hoy

Tu Equipo Celestial de Porristas
por Rick Warren
“Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante” (Hebreos 12:1 NTV)

En los deportes el campo donde se juega representa ciertas ventajas. Los equipos que juegan en casa tienen mayores posibilidades de ganar a los que están de paso. Porque cuando este equipo tienen a sus porristas animándolos,ellos pueden superar sus habilidades en el juego.
La Biblia dice que tú también, tienes un público que te está animando. Hebreos 12:1 dice: “ Por lo tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojemonos tambien de todo peso y del pecado  que tan fácilmente nos envuelve y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante’. (NLT).
Nada de lo que haces, lo haces en privado. Tienes audiencia. El cielo te está observando. Pero, lo más importante es que tienes un grupo de porristas. La Biblia dice que todos en el cielo te están alentando.
Probablemente ya te hayas dado cuenta de que Dios lo conoce todo. La Biblia dice "los ojos del Señor recorren toda la tierra" (2 Crónicas 16:9 KJV). Al Señor no se le pierde nada. Conoce tus altas y tus bajas, Él sabe todo lo que concierne a ti. Él sabe cada uno de tus pensamientos.
Pero también estás rodeado por "una enorme nube de testigos que han vivido en fe". Moisés te está mirando. Abraham te está mirando. Y también cada creyente que ha existido está viendo tu vida en fe.
 Y te están animando. Cuando estás asustado, ellos son un arraigo para que seas valiente. Cuando deseas renunciar, ellos están instándote a seguir adelante. Cuando te sientes insignificante y olvidado, ellos están contigo.
Reflexiona Sobre Esto
- ¿Qué podrías cambiar en ti sabiendo que Dios conoce tus altas y tus bajas?
- ¿Quiénes crees que están entre la nube de testigos? ¿Se encuentran amigos o familiares que se han ido antes que tú?

Nuestro Pan Diario

NUESTRO PAN DIARIO
09/04/2013
¿Es mala la ambición?
Lectura: Colosenses 3:22-24
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor… —Colosenses 3:23
¿Es mala la ambición? ¿Está mal tener empuje y esforzarse para ser el mejor? Puede ser. La diferencia entre la ambición correcta y la incorrecta es la motivación y el objetivo: si es para la gloria de Dios o para gloria personal.
En 1 Tesalonicenses 4:1, Pablo señala que los creyentes deben «agradar a Dios» con su vida. Para algunos, el deseo de agradarlo es una transformación instantánea generada en el momento de la salvación, mientras que para otros, esa transformación está repleta de inconsecuencias y vacilaciones. Ya sea que el cambio ocurra en forma instantánea o gradual, el creyente debe ambicionar las metas divinas, no las propias.
Por eso, en relación al trabajo, preguntamos: «¿Cómo me ayudará este cambio de trabajo a servir a los demás y glorificar a Dios?». La ambición espiritual se enfoca en el Señor y en los demás, y siempre considera los talentos que Él nos ha dado y cómo desea utilizarnos.
Pablo sugiere que trabajemos «con corazón sincero, temiendo a Dios» (Colosenses 3:22). Todo lo que hagamos en nuestro lugar de trabajo debe ser como un servicio para el Señor (vv. 23-24).
Glorificamos más a Dios y nos deleitamos más en su Persona cuando trabajamos con fervor y excelencia para Él, no para nosotros; cuando lo hacemos para servir al Señor y a los demás, no para beneficio personal… porque Él merece todo lo que somos y tenemos.
—RKK
«Nos empequeñecemos al intentar ser grandes». —Eli Stanley Jones, misionero

La Parabola Africana

             La Parábola Africana
Cada mañana en África, una gacela se despierta. Sabe que tiene que correr más rápido que el león, porque si no, morirá.
Cada mañana un león se despierta. Sabe que tiene que superar en velocidad a la gacela porque si no, se morirá de hambre.
No es cuestión de si usted es león o gacela. Cuando el sol alumbre, es mejor que eche a correr.
Si para usted siempre ha sido difícil transformar sus fracasos en victorias, entonces tiene que empezar a moverse.
No tiene importancia lo que lo haya detenido o por cuánto tiempo se mantuvo inactivo.
La única manera de romper el ciclo es enfrentar su miedo y entrar en acción, aun cuando esto parezca pequeño o insignificante.
Dios siempre nos desafía y cuando él desafía, lo mejor es caminar o correr hacía ese desafío.
Éxodo 14:14-16
El Señor peleará por vosotros mientras vosotros os quedáis callados.
Entonces dijo el Señor a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha.
Y tú, levanta tu vara y extiende tu mano sobre el mar y divídelo; y los hijos de Israel pasarán por en medio del mar, sobre tierra seca.
2 Corintios 2:14
Pero gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de su conocimiento.
Juan 16:33
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo.
1 Corintios 15:57
pero a Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.


Tesoro de la Palabra

Apocalipsis 1:3: “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ellas escritas; porque el tiempo está cerca.”
TESORO BÍBLICO:
Cuando el pastor Rogers estaba en el seminario, su esposa Joyce le advirtió: “Vas a reprobar si no empiezas a estudiar tus libros.” En lugar de estudiar, él leía libros de profecía y le respondió a ella: “Tengo que descubrir de qué se trata todo esto. No lo están enseñando en el seminario.” Al escudriñar todo eso, él sentía que Dios le edificaba espiritualmente.
Hay una gran bendición por encontrar en el estudio de profecía. Sería mejor que usted no supiera nada de estos acontecimientos, que conocerlos y no hacer nada al respecto. No existe nada mejor que el entendimiento correcto de profecía para avivar el fuego de evangelismo.
PUNTO DE ACCIÓN:
¿Cuándo fue la última vez que usted leyó el libro de Apocalipsis? ¡Tal vez puede empezarlo

sábado, 6 de abril de 2013

LLEGA AL FINAL DE TI MISMO

Llega al Final de Ti Mismo
por Rick Warren
“No es que pensemos que estamos capacitados para hacer algo por nuestra propia cuenta. Nuestra aptitud proviene de Dios.” (2 Corintios 3:5 NTV)
La vida es una lucha, pero lo que mucha gente no se da cuenta es que nuestra lucha, como Jacob, en realidad es con Dios. Queremos ser Dios, y no hay manera de que vayamos a ganar esa lucha. Pero de todos modos lo intentamos hacer.

A.W. Tozer dijo: "La razón por la que muchos siguen preocupados, siguen buscando, y siguen progresando poco, es porque todavía no han llegado al final de sí mismos. Todavía estamos tratando de dar órdenes, e interfiriendo con la obra de Dios en nosotros. "

No somos Dios, y nunca lo seremos. Somos seres humanos, y los momentos en los que tratamos de ser Dios, son los tiempos que terminamos siendo más como Satanás, que trata de igualarse también a Dios.
Aceptamos nuestra humanidad intelectualmente pero no emocionalmente. Le damos asentimiento mental a la idea, pero cuando nos enfrentamos con nuestras propias limitaciones, reaccionamos con irritación, ira y resentimiento. Queremos ser más altos (o más bajos), más inteligentes, más fuertes, más talentosos, hermosos y ricos.

Queremos tenerlo todo y hacerlo todo y nos enfadamos cuando no es así. Entonces, cuando nos damos cuenta de que Dios dio a otros características que no tenemos, respondemos con envidia, celos y autocompasión.

Entregarse a Dios no es resignación pasiva, fatalismo, o una excusa para la pereza. Es no aceptar el statu quo. Puede significar exactamente lo contrario: sacrificar tu vida, resistiendo al mal, la injusticia o el sufrimiento, para cambiar lo que necesita ser cambiado. A menudo, Dios llama a que las personas se rindan a luchar con su comportamiento. No es para cobardes.
Rendirse no es poner tu cerebro en neutro y abandonar el pensamiento racional. ¡Dios no iba a desperdiciar la mente que te dio! Dios no quiere robots para servirle. Rendirse no es estar reprimiendo tu personalidad. Dios quiere usar tu personalidad única. En lugar de disminuirla, rendirse eleva tu singularidad.

CS Lewis observó: "Cuanto más nos dejamos llevar por Dios, más nos convertimos en nosotros mismos -porque Él nos hizo, Él inventó todas las diferentes personas que tú y yo estábamos destinados a ser. Cuando me dirijo a Cristo es cuando renuncio a mí mismo, a mi personalidad, y por primera vez comienzo a tener mi verdadera personalidad."
Reflexiona Sobre Esto
- Últimamente, ¿De qué maneras has tratado de hacer el trabajo de Dios?
- ¿Qué descubres sobre ti mismo mientras te rindes más a Dios?


viernes, 5 de abril de 2013

La Tormenta


Tormentas
 Cuentan que un día un campesino le pidió a Dios le permitiera mandar sobre la Naturaleza para que -según él – le rindieran mejor sus cosechas. ¡Y Dios se lo concedió! Entonces cuando el campesino quería lluvia ligera, así sucedía; cuando pedía sol, éste brillaba en su esplendor; si necesitaba más agua, llovía más regularmente; etc.

Pero cuando llegó el tiempo de la cosecha, su sorpresa y estupor fueron grandes porque resultó un total fracaso. Desconcertado y medio molesto le preguntó a Dios por qué salió así la cosa, si él había puesto los climas que creyó convenientes.

Pero Dios le contestó – “Tú pediste lo que quisiste, más no lo que de verdad convenía. Nunca pediste tormentas, y éstas son muy necesarias para limpiar la siembra, ahuyentar aves y animales que la consuman, y purificarla de plagas que la destruyan…”-

Así nos pasa: queremos que nuestra vida sea puro amor y dulzura, nada de problemas.
El optimista no es aquel que no ve las dificultades, sino aquel que no se asusta ante ellas, no se echa para atrás. Por eso podemos afirmar que las dificultades son ventajas, las dificultades maduran a las personas, las hacen crecer.
Por eso hace falta una verdadera tormenta en la vida de una persona, para hacerla comprender cuánto se ha preocupado por tonterías, por chubascos pasajeros.

LO IMPORTANTE NO ES HUIR DE LAS TORMENTAS, SINO TENER FE Y CONFIANZA EN QUE PRONTO PASARÁN Y NOS DEJARÁN ALGO BUENO EN NUESTRAS VIDAS. Habacuc 3:17-19 Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos; aunque mienta la obra de la oliva, y los labrados no me den ni para mantenerme. Aunque las ovejas sean quitadas de la majada y no haya vacas en los corrales; con todo eso yo me alegraré en el Señor y me gozaré en el Dios de mi salvación. El Señor es mi fortaleza… y me hará andar sobre alturas Nahúm 1:7 Bueno es Dios para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían. Salmos 9:9 Y será Dios refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia.