miércoles, 13 de marzo de 2013

Tesoros de la Palabra

Segunda Corintios 8:9: “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.”
TESORO BÍBLICO:
Hace muchos años la esposa del pastor Rogers le dio una tarjetita para que él la guardara en su billetera. En dicha tarjetita, ella escribió la talla de su ropa, el número de sus zapatos, el tamaño de sus guantes, entre otras cosas. Para él era práctico contar con todos los datos de su esposa cuando iba de compras. Sin embargo, esa tarjetita no le proveía de mucha compañía o ánimo cuando estaba lejos de ella. Es una cosa tener conocimiento acerca de Jesús y otra cosa tener una relación personal con Él.
PUNTO DE ACCIÓN:
¿Conoce usted realmente a Jesucristo o solamente acumula datos acerca de Él?

Nuestro Miedo

Nuestro Miedo
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Nuestro miedo más hondo no es ser ineptos.
Nuestro miedo más hondo es ser poderosos sin medida.
No es la oscuridad, sino la luz lo que más nos asusta.
Nos preguntamos, ¿quién soy yo para ser brillante, encantador, talentoso, fantástico?
Por el contrario, ¿quién eres tú para no serlo?
Eres hijo de Dios. Al fingirte poca cosa no sirves al mundo.
No hay iluminación en el reducirte a tal punto que otros se sientan inseguros juntos a ti.
Nacimos para hacer manifiesta la gloria de Dios que existe dentro de nosotros.
No sólo en algunos:
En todos.
Cuando permitimos que nuestra luz brille, inconscientemente autorizamos a otros a hacer lo mismo.
Cuando nos liberamos de nuestro propio miedo, nuestra presencia libera automáticamente a otros.
Dios no nos ha llamado a vivir en miedo…sino a vivir en plena libertad y seguridad por su Espíritu. No tengan miedo —les respondió Moisés—. Mantengan sus posiciones, que hoy mismo serán testigos de la salvación que el Señor realizará en favor de ustedes. A esos egipcios que hoy ven, ¡jamás volverán a verlos! Éxodo 14:13
No tengan miedo —les respondió Moisés—. Dios ha venido a ponerlos a prueba, para que sientan temor de él y no pequen. Éxodo 20:20
“Despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida.” (Santiago 1:21 NVI)
Nosotros recibimos la Palabra de Dios al escucharla con una actitud abierta, receptiva y luego la aceptamos. La parábola del sembrador ilustra cómo nuestra receptividad determina si la Palabra de Dios se arraiga en nuestras vidas y da fruto. Jesús identificó tres actitudes que no son receptivas - una mente cerrada (suelo duro), una mente superficial (suelo superficial), y una mente distraída (suelo con malas hierbas) - y luego dijo: “Por lo tanto,  pongan mucha atención.  Al que tiene,  se le dará más;  al que no tiene,  hasta lo que cree tener se le quitará.” (Lucas 8:18a NVI).
Cada vez que sientes que no estás aprendiendo nada de un sermón o de un maestro de la Biblia, debes revisar tu actitud, sobre todo tu soberbia, porque Dios puede hablar incluso a través del profesor más aburrido, cuando eres humilde y receptivo. Santiago aconseja, “reciban ustedes con humildad (mansedumbre) la palabra implantada, que es poderosa para salvar sus almas.” Santiago 1:21 (NBLH)
Reflexiona Sobre Esto
  • Piensa en si tu orgullo ha afectado recientemente tu actitud frente a un mensaje o frente a un maestro. Pídele a Dios que te ayude a tener una actitud más humilde hacia sus mensajeros.
  • ¿Cuáles son algunas de las distracciones que te impiden ser receptivo a la Palabra de Dios?

Testamento viviente

NUESTRO PAN DIARIO
13/03/2013
Testamento viviente
Lectura: 2 Timoteo 2:1-10
Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio. —2 Timoteo 2:8
En 1952, Watchman Nee fue arrestado por su fe en Cristo y pasó el resto de su vida en la cárcel. Murió en una celda el 30 de mayo de 1972. Cuando su sobrina fue a retirar sus pocas pertenencias, le entregaron un trozo de papel que un guardia había encontrado junto a su cama, donde estaba escrito el testimonio de su vida:
«Cristo es el Hijo de Dios que murió para redimir a los pecadores y resucitó al tercer día. Esta es la verdad más grandiosa del universo. Muero por mi fe en Cristo. Watchman Nee».
Según la tradición, el apóstol Pablo también fue martirizado por su fe en Cristo. En una carta escrita poco antes de su muerte, exhortó a su destinatario y a cada uno de nosotros: «Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, en el cual sufro penalidades […]; mas la palabra de Dios no está presa» (2 Timoteo 2:8-9).
Tal vez no seamos llamados a padecer el martirio por ser testigos de la realidad de Cristo (como les ha sucedido a millones a lo largo de los siglos), pero sí se nos insta a todos a ser un testamento viviente de la obra del Señor a nuestro favor. Independientemente del resultado y motivados por un corazón agradecido a Dios por su bondadoso regalo, podemos contarles a otros lo que Cristo ha hecho por nosotros.
—HDF
Que tanto tu vida como tus labios testifiquen de Cristo.

El Cirujano

El consejo de hoy, para nuestro crecimiento personal.

EL CIRUJANO…

Mañana en la mañana abriré tu corazón le explicaba el cirujano a un niño. Y el niño interrumpió: -¿Usted encontrará a Jesús allí? El cirujano se quedó mirándole, y continuó: -Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo.

Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí?, volvió a interrumpir el niño.
El cirujano se volvió hacia los padres, quienes estaban sentados tranquilamente.

Cuando haya visto todo el daño allí, planearemos lo que sigue, ya con tu corazón abierto.
Pero, ¿usted encontrará a Jesús en mi corazón? La Biblia bien claro dice que Él vive allí. Las alabanzas todas dicen que Él vive allí....   ¡Entonces usted lo encontrará en mi corazón!

El cirujano pensó que era suficiente y le explicó: Te diré que encontraré en tu corazón… Encontraré músculo dañado, baja respuesta de glóbulos rojos, y debilidad en las paredes y vasos. Y aparte me daré cuenta si te podemos ayudar o no.

¿Pero encontrará a Jesús allí también? Es su hogar, Él vive allí, siempre está conmigo.
 El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue. Enseguida se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la cirugía: aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable.

Terapia: analgésicos y reposo absoluto.   Pronóstico: tomó una pausa y en tono triste dijo: muerte dentro del primer año. Entonces detuvo la grabadora. Pero, tengo algo más que decir: ¿Por qué? Pregunto en voz alta ¿Por qué hiciste esto a él? Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué?

De pronto, Dios, nuestro Señor le contestó:   El niño, mi oveja, ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del mío y conmigo estará toda la eternidad. Aquí en el cielo, en mi rebaño sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera inimaginable para ti o para cualquiera. Sus padres un día se unirán con él, conocerán la paz y la armonía juntas, en mi reino y mi rebaño sagrado continuará creciendo.

El cirujano empezó a llorar terriblemente, pero sintió aún más rencor, no entendía las razones. Y replicó:   Tú creaste a este muchacho, y también su corazón ¿Para qué? ¿Para que muera dentro de unos meses?   El Señor le respondió: Porque es tiempo de que regrese a su rebaño, su tarea en la tierra ya la cumplió.   Hace unos años envié una oveja mía con dones de doctor para que ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su Creador.   Así que envié a mí otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para que regresara a mí aquella oveja perdida hace tanto tiempo.    El cirujano lloró y lloró inconsolablemente. Días después, luego de la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño; mientras que sus padres lo hicieron frente al médico.

El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó:
-¿Abrió mi corazón?
 Si - dijo el cirujano-
-¿Qué encontró? preguntó el niño
Tenías razón, encontré allí a Jesús.
 Dios tiene muchas maneras y formas diferentes para que tú regreses a su lado.

SALMO 23: “El señor es mi pastor nada me falta".
Cuando Dios te quita algo de tus manos no te está castigando, solo está abriéndote las manos para que recibas algo mejor. El poder de Dios nunca te llevará donde la gracia de Dios no te pueda proteger.

"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien"  Romanos 8:28.

“El señor, nuestro Dios, es el único Señor. Al Señor tu Dios amarás con toda tu alma, con toda tu inteligencia, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas. Mc 12,29-30

martes, 12 de marzo de 2013

13 de Marzo de Rolando Escobar Doña

13 DE MARZO

Un 13 de marzo más
vuelven a vestir las guayaberas
el recuerdo de Gustavo Parajón.
Se engalana de frescura
la memoria,
el corazón palpita con la misma intensidad
de aquella madrugada de domingo
que no te fuiste,
que sólo descansaste.
Otro 13 de marzo,
y tu legado vivo
nos une en el llamado a construir
el Nuevo Reino de la entrega, de paz y justicia.
13 de marzo,
y no te fuiste
porque la boca de los fusiles
callaron para siempre
su odio de siglos.
13 de marzo,
y no te fuiste,
permaneces en la risa limpia
de los niños que juegan y sueñan sanos, libres al sol.
13 de marzo,
y no te fuiste,
llegan a tiempo tus siete abrazos,
día a día a nuestro encuentro.
13 de marzo,
de todos los colores revolotean las guayaberas
al vestirse de amor y de recuerdos.

ROLANDO ESCOBAR
11 de marzo de 2013
Deja que la Biblia Sea la Primera y Última Palabra en Tu Vida
por Rick Warren
“Si ustedes permanecen en Mi palabra, verdaderamente son Mis discípulos.” (Juan 8:31 NBLH)
Para que la Biblia  edifique tu vida debe convertirse en una norma autorizada en tu vida. Debe convertirse en una brújula de la cual depende tu dirección, el consejo que escuches para hacer decisiones sabias y la referencia que utilices para evaluar todo.
La Biblia siempre debe tener la primera y la última palabra en tu vida.
Muchos de nuestros problemas ocurren porque basamos nuestras decisiones en aspectos confiables: cultura (todo el mundo lo está haciendo), tradición (“siempre hicimos lo mismo”), razón (“parecía lógico”) o  por emoción (“me sentía bien”). Sin embargo, lo que necesitamos es una norma perfecta que nunca nos llevará en una dirección equivocada. Solo la Palabra de Dios responde a esta necesidad: “Toda palabra de Dios es perfecta”  Proverbios 30:5ª NVI.
La decisión más importante que puedas hacer hoy, es establecer lo que será la máxima autoridad en tu vida. Decidir independientemente de tu cultura, tradición, razón o emociones. Elegir la Biblia como tu autoridad final a la hora de tomar decisiones. Preguntándote primero “¿Qué dice la Biblia?” Acepta lo que Dios dice, confía en Su Palabra, aunque lo que diga no tenga sentido, ni desees hacerlo.
Reflexiona Sobre Esto
¿Partiendo de la actual forma de tomar decisiones, quién o qué es la última autoridad en tu vida?

¿Cómo cambiaría tu vida si la Palabra de Dios siempre fuera  la última palabra? (O ¿cómo ha cambiado tu vida desde que la palabra de Dios es la última palabra?)