martes, 30 de abril de 2013

Para Nuestra crecimiento Persona


para nuestro crecimiento personal.
 
Cada uno en un riel.
 
En cierta ocasión unos niños paseaban por el bosque cuando descubrieron una línea de ferrocarril abandonada. Uno de los niños saltó a uno de los rieles y trató de caminar por él. Después de unos cuantos pasos, perdió el equilibrio. Otro trató de hacer lo mismo, y también se cayó. Los demás se rieron.
 
«Apuesto a que ustedes tampoco pueden», le dijo a los demás uno de los que había hecho el intento. Uno por uno los demás niños lo intentaron pero todos fallaron. Hasta el mejor deportista del grupo no pudo dar más de una docena de pasos antes de caer fuera del riel.
 
Entonces dos niños comenzaron a hablarse al oído y uno de ellos lanzó el siguiente desafío: «Yo puedo caminar todo lo que quiera por el riel, y él también», les dijo, señalando a su compañerito. «No, tú no puedes», le dijeron los demás.
 
«¡Apuesto un dulce a cada uno que sí puedo!», les respondió. Los demás aceptaron.
 
Entonces los niños subieron cada uno a un riel, extendieron un brazo, se tomaron fuertemente de las manos y empezaron a caminar por toda la vía.
Como individuos no hubieran podido hacerlo, pero trabajando juntos no les fue difícil alcanzar la victoria.
 
El poder de la colaboración es la multiplicación.
 
A veces en la vida solos no podemos y entonces es cuando necesitamos la mano del otro. La vida no es para vivirla solos, es para vivirla en compañía y juntos poder avanzar el resto del camino. Muchos pierden de vista este principio y no saben vivir en armonía y equipo en sus familias, trabajos, universidades o en la misma Iglesia. Vamos!! No sigamos solos. Juntos, Tú y yo podremos caminar entre los rieles de la vida.
Me fijé entonces en otro absurdo en esta vida:
 
Vi a un hombre solitario, sin hijos ni hermanos, y que nunca dejaba de afanarse; ¡jamás le parecían demasiadas sus riquezas! «¿Para quién trabajo tanto, y me abstengo de las cosas buenas?», se preguntó. ¡También esto es absurdo, y una penosa tarea!
 
Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante!
 
Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse?
 
Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente! Eclesiastés 4:7-12

Tesoros de La Palabra


San Juan 14:26: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que Yo os he dicho.”
TESORO BIBLICO:
El Señor Jesús llamó al Espíritu Santo el Consolador.Cuando la paz entra a su corazón en medio del pesar. Cuando el gozo entra a su corazón en medio de una tribulación. Cuando usted ve evidencia de la vida de Cristo en su propia vida, puede estar seguro que el Espíritu Santo está obrando en su vida. ¿Puede el Espíritu olvidarlo? Nunca. El sello del Espíritu Santo, el Consolador, está sobre su vida si usted es hijo de Dios. Cuando usted pasa por un salón o camina entre una muchedumbre, ¡el óleo de alegría del Consolador aromatiza el aire con un dulce aroma de Cristo!

PUNTO DE ACCIÓN:
Por favor lea2 Corintios 1:3-5. ¿Cómo puede usted mostrar el consuelo de Cristo a alguien que está sufriendo?

jueves, 25 de abril de 2013

DIFÍCIL ES AMAR


NUESTRO PAN DIARIO
25/04/2013
Difícil de amar
Lectura: Hechos 13:13-23 
Y por un tiempo como de cuarenta años [Dios] los soportó en el desierto. —Hechos 13:18
Hace años, fui consejero en un campamento donde había jóvenes rebeldes. Su conducta me resultaba un desafío interesante, ya que maltrataban a los animales en el zoológico de mascotas y, en ocasiones, se peleaban entre ellos. Por eso, adopté un método tranquilo, pero firme, para liderarlos. Aunque a veces me exasperaban, siempre me aseguraba de que materialmente no les faltara nada.
A pesar de que por fuera me mostraba amable y amoroso, solía sentir que solo estaba «soportándolos». Eso me llevó a orar y a reflexionar sobre cómo el Padre celestial provee para sus hijos rebeldes. Al relatar la historia del éxodo de los israelitas, Pablo declaró: «Y por un tiempo como de cuarenta años [Dios] los soportó en el desierto» (Hechos 13:18). En griego, una de las connotaciones de la palabra «soportó» se refiere a proveer pacientemente para suplir las necesidades de las personas aunque estas no demuestren agradecimiento.
Algunos no reaccionan de manera favorable ante nuestros esfuerzos por mostrarles interés y dedicación. Cuando esto sucede, sería útil recordar que Dios es paciente con nosotros y que nos ha dado su Espíritu para que demostremos amor a aquellos que son difíciles de amar o desagradecidos (Gálatas 5:22-23).
Señor, danos tu paciencia para tratar con aquellos que son difíciles de amar.
—HDF
Sé tan paciente con los demás como Dios lo ha sido contigo.

Las pequeñas cosas cuentan

“Si son fieles en las cosas pequeñas, serán fieles en las grandes; pero si son deshonestos en las cosas pequeñas, no actuarán con honradez en las responsabilidades más grandes.” (Lucas 16:10 NTV)
Dios utiliza pequeñas cosas para probar tu integridad. Pensamos que grandes cosas en la vida forman a un líder -no. Las grandes crisis en la vida revelan el liderazgo, pero el liderazgo no se construye en sucesos imprevistos, ni en grandes crisis. El liderazgo se forma de las pequeñas cosas de la vida. Es aquí donde se muestra la integridad -en situaciones que nadie puede ver, en situaciones detrás del escenario. En cosas pequeñas que nadie tiene acceso a ver, es aquí donde la persona va actuar y a tomar decisiones espectaculares y correctas  aun  sabiendo que nadie lo va a ver.
Fidelidad requiere integridad, y Dios pone a prueba tu integridad en las pequeñas cosas.
En Lucas 16:10 Jesús dice: "El que es honrado en lo poco, también lo será en lo mucho; y el que no es íntegro en lo poco, tampoco lo será en lo mucho" (NVI). Él está afirmando que tu bendición pública está determinada por tu integridad privada.
Cada vez que un político está envuelto en un escándalo, puedes siempre esperar que sus defensores van a decir: "Realmente no importa es su vida privada.” ¿Han escuchado esto alguna vez? "No importa lo que haga con su vida privada. Esto no tiene nada que ver con su liderazgo”
¡Si tiene todo que ver con su liderazgo! Porque si un hombre engaña a su esposa, él también engañará a sus electores. ¡Créeme! Si él miente a su mejor amiga, a quien le dijo: "Hasta que la muerte nos separe," ¡él te hará trampas a ti también, votante! ¡De esto puedes estar seguro!
Mi bendición pública como líder proviene de mi integridad en privado, aquella que nadie puede ver. Tu bendición pública como persona proviene de tu integridad en privado, aquella que nadie ve. Dios utiliza pequeñas cosas para probar nuestra integridad.
Reflexiona Sobre Esto
- ¿Cuáles son las pequeñas cosas que Dios está depositando en ti para que completes o mejores tu integridad?
- ¿Cómo estás enfrentando "las pequeñas situaciones” y las "grandes crisis"? ¿Cómo quiere Dios que tú las enfrentes?

Tesoros de la Palabra


ESCRITURA:
Salmos 50:10: “Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados.”

TESORO BÍBLICO:
¿Recuerda cuando era inaudito escuchar que el empleo de alguien peligraba o incluso que lo perdió a causa de cambios o reducciones de empleados? Bueno, eso ya no es nuevo. Pareciera que la mayoría hoy en día luchan con problemas financieros relacionados con la seguridad laboral. Quizás usted se encuentra en esa situación y se está preguntando: “¿Qué bien puede resultar de mis problemas financieros?”

Amigo (a), estos problemas son maravillosas oportunidades para depositar su confianza en el Padre Celestial para la provisión de su pan diario. El pastor Rogers siempre decía que es mejor tener un Padre que es dueño de una panadería que tener una bodega llena de pan.
PUNTO DE ACCIÓN:
¿Tiene dificultades financieras? ¿Conoce a alguien que las tiene? Comparta con ellos las buenas nuevas de la provisión y fidelidad de Dios.

miércoles, 24 de abril de 2013

Poema del aprendiz


El libro de mi vida.
Un libro es un amigo,
Un maestro bondadoso,
Un guía de verdades,
Un tesoro incalculable,
Un consejero infalible,
Una tabla de salvación,
Un combatiente feroz de la ignorancia falaz.

Todo libro es un camino, que cultiva el intelecto,
Un camino que nos prende de apasionada visión.
Todo libro nos enseña una verdad,
Todo libro nos presenta a un escritor
Todo libro nos revela un a un actor.

Yo te amo libro mío, pues me cuentas la verdad,
De aquel que se entregó, en la cruz por mi maldad,
Te escudriño cada día, y descubro en cada letra, la verdad del Salvador,
Por la noche me deleito de tus letras tan Gloriosas
Me acompaña donde vaya y jamás me desanimas, la verdad y el estima es la fuente que me anima.  Rigogul

Nuestro Pan Diario


NUESTRO PAN DIARIO
24/04/2013
Fiel hasta el final
Lectura: Hebreos 12:1-4 
… corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. —Hebreos 12:1
Después de correr 32 kilómetros (20 millas) en la Maratón Salomon Kielder, en Gran Bretaña, un corredor salió del recorrido y tomó un autobús hasta una zona boscosa cerca de la llegada. Entonces, volvió a entrar en la carrera y reclamó el tercer puesto. Cuando los oficiales lo interrogaron, declaró que había dejado de correr porque estaba cansado.
Muchos podemos identificarnos con el agotamiento de un atleta exhausto cuando corremos la carrera de la vida cristiana. El libro de Hebreos nos alienta a correr «con paciencia la carrera que tenemos por delante» (Hebreos 12:1). Correr con paciencia exige dejar de lado el pecado que se presenta en nuestro camino y despojarnos de toda carga que nos frene. Incluso, tal vez tengamos que seguir adelante en medio de la persecución (2 Timoteo 3:12).
Para evitar que nuestra alma se canse y se desanime (Hebreos 12:3), la Biblia nos insta a mantenernos enfocados en Cristo. Cuando le prestamos más atención al Señor que a nuestras dificultades, vemos que Él corre a nuestro lado, que nos sostiene cuando tropezamos (2 Corintios 12:9) y nos alienta con su ejemplo (1 Pedro 2:21-24). Mantener la mirada puesta en «el autor y consumador de la fe» (Hebreos 12:2) nos ayudará a permanecer cerca de la fuente de fortaleza y a seguir fieles hasta el final.
—JBS
Podemos terminar con brío si nos mantenemos enfocados en Cristo.